Era un buen día de primavera, esas típicas
tardes donde el sol parece ser tu mejor compañía y los pájaros cantan una canción aludiendo a lo natural, un
día perfecto para salir en un auto hacia
la playa junto a un par de amigos a
pasar un buen rato.
En
dirección a la playa nos dirigimos, en
un auto modelo noventero a mal traer,
cuando en un semáforo nos par un Paco en
moto me pide mi licencia de
conducir y los papeles, e pareció muy
normal el control de rutina le pase
todos mis papeles, por fortuna estaban en orden
pero todo cambio cuando me dice “señor salga del auto, tiene que hacer
el control de Alcotest" lo mire y
salí del auto, me puse ese asqueroso tubo en mi boca y sople. En instantes salió 5.5 grados de
alcohol, muy raro y que esa tarde no había tomado ni siquiera una puta báltica, en eso el Paco dice “usted esta borracho acompáñeme
a la comisaría” estuve cuatro horas en
el cuartel con tres Pacos que se dedicaron a moléstame por andar con traje de
baño y pura polera, me decían quería ir
a la playa el perla. Me citaron a declarar
a la fiscalía donde me quitaron para siempre mi licencia de conducir.
Hoy es una tarde
como esa, lo único diferente de aquella tarde es que iré a la playa en
bicicleta.
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